La comedia estadounidense es implacable con Donald Trump




Saturday Night Live se ha convertido en el principal programa que parodia al mandatario, pero no es el único. Los presentadores de los late shows más populares también cuestionan al presidente. La imitación de Alec Baldwin ha crispado al jefe del Estado 


By HUMBERTO SÁNCHEZ AMAYA HSANCHEZ@EL-NACIONAL.COM 

George W. Bush recibió críticas desde todos los frentes. Además de los demócratas, la prensa, el cine, la literatura y especialmente la televisión se encargaron de mostrar el descontento que hacia su gestión tenía buena parte de la sociedad estadounidense y otros tantos en el exterior. En la pantalla chica uno de los más fuertes opositores fue Jon Stewart.

Con Barack Obama la situación fue diferente. El carisma del primer presidente negro de Estados Unidos lo hizo invitado frecuente en programas populares como los de Jimmy Fallon, Samantha Bee, Jon Stewart, Stephen Colbert, David Letterman o Jimmy Kimmel. Prácticamente toda la industria del entretenimiento, salvo algunas excepciones, apoyó al ahora ex gobernante, quien además aprovechaba su histrionismo para generar mayor empatía con sus seguidores.

Uno de los ejemplos más claros fue el de Ellen DeGeneres, quien recibió varias veces en su show tanto al mandatario como a su esposa, Michelle Obama. Ellos se prestaban sin problemas para las lindezas de la presentadora. Ella lo apoyó incluso antes de que llegara a la Casa Blanca.

En noviembre de 2016 Fortune publicó un trabajo sobre cómo Obama se convirtió en el presidente de los programas nocturnos de comedia. Detalló que, según el Pew Research Center, 34% de las personas con edades entre 18 y 29 años se entera de las campañas de los candidatos a través de estos espacios televisivos.

Ahora, con Donald Trump parece haber acabado el idilio con la Presidencia. Los comediantes se han convertido en uno de los más críticos de su gestión.

Saturday Night Live va al frente como el principal referente al hablar de sátira al gobierno y Alec Baldwin en el más destacado imitador del jefe del Estado.

Famosos han sido los episodios como el encuentro con la prensa en el que Trump (Baldwin) se niega a responder una pregunta de Buzzfeed porque uno de sus cuestionarios indicó que se parecía más a Rachel que Joey, personajes de la serie Friends. También fue célebre el capítulo en el que Vladimir Putin lo visita y le regala un muñeco de Navidad que debe colocar justo al lado de su dispositivo de Internet, que Trump acepta con entusiasmo.


Aunque se trata de un programa cómico, la imitación no ha sido ignorada por el verdadero presidente, a ese que se vuelve virulento en redes sociales y que es capaz de responder cualquier comentario en su contra. “Acabo de intentar ver SNL. ¡Imposible! Totalmente parcial, no es gracioso y la interpretación de Baldwin no puede ser peor. Triste”, escribió en Twitter sobre el actor, que incluso llegó a pensar en postularse a alcalde de Nueva York, su ciudad natal, como afirmó en 2011 a The New York Times.

Ahora Baldwin prepara un libro: unas memorias satíricas del magnate Trump. Sin embargo, su parodia puede tener los días contados. “La maldición de la Casa Blanca tiene a la gente muy preocupada. Es por eso que no voy a imitarlo mucho tiempo más. No sé cuántas personas pueden soportarlo”, ha dicho el artista.

Su interpretación ha marcado hitos para Saturday Night Live. El 1° de octubre de 2016 comenzó la temporada número 42 del programa, que aún se transmite. El estreno, en el que el principal atractivo era la imitación del entonces candidato, fue visto por 8,3 millones de espectadores, aproximadamente 2 millones más que el de la temporada anterior. La cifra representó además la más alta desde 2008 para un comienzo de ciclo de este show, que en 2015 contó con el verdadero Trump como anfitrión.


Un hecho curioso sobre este fenómeno fue que un diario dominicano en sus páginas de noticias internacionales publicó una foto de Baldwin como el gobernante cuando en realidad tenía que mostrar al verdadero.

Durante la campaña presidencial, Trevor Noah comparó en The Daily Show algunas decisiones y declaraciones de Trump con las políticas de algunos dictadores africanos. “Puede ser presidente. El problema es que es candidato a ser gobernante en el continente equivocado. Es fácil darse cuenta de que sería el perfecto mandatario africano. Uno nota las similitudes, como el nivel de autoestima”, afirmó el comediante antes de transmitir entrevistas a Idi Amin, que gobernó a Uganda, en la que exaltaba los atributos que consideraba tener, como suele hacer el actual ocupante de la Casa Blanca.

Jimmy Fallon también se ha unido a las parodias que se han hecho del presidente, a pesar de que lo tuvo como invitado en su programa. Otros críticos de Trump han sido Jimmy Kimmel, Jon Stewart y Stephen Colbert, entre otros.

Hace falta Radio Rochela

En febrero, el presidente Nicolás Maduro recordó al programa humorístico Radio Rochela de RCTV, el canal al que Hugo Chávez no le renovó la concesión en 2007. “Hace falta como una Radio Rochela. Hace falta más humor en la televisión venezolana, humor político, pero humor de verdad, que haga pensar y que divierta”, indicó el mandatario en su programa Los domingos con Maduro.

El espacio al que se refirió el jefe del Estado se caracterizó por parodiar a los políticos venezolanos. Varios fueron los presidentes imitados en ese espacio que se transmitía cada lunes. Los canales de señal abierta en Venezuela carecen de un programa de ese estilo. Los que existen no se refieren al tema político.