Qué es la prosopagnosia, la rara enfermedad que padece Brad Pitt



Llamada también “ceguera facial”, este mal impide reconocer los rostros.

¿Te imaginás no poder reconocer el rostro del compañero con el que te sentás a trabajar todos los días, o incluso de tu mejor amiga, de tu hermana o de tu propio marido? Esto es lo que les sucede a las personas que padecen prosopagnosia.

La prosopagnosia es un extraño trastorno que impide a quien lo padece recordar las caras conocidas, incluso las de los familiares más íntimos, porque el cerebro no es capaz de interpretar la señal que recibe del sentido de la vista.


El actor Brad Pitt está afectado de esta dolencia. En una entrevista concedida a la revista Esquire, afirmó que tenía dificultad para reconocer los rostros de las personas que conocía, y que éstas se lo tomaban como una ofensa cuando les preguntaba de dónde se conocían. También señaló su intención de examinarse. La Universidad de Carnegie Mellon en EE.UU. le ofreció a Pitt examinarse por Marlene Behrmann, psicóloga y miembro del centro para la Base Neural de Cognición de la universidad.
Muy infrecuente

Por su parte, el neurólogo Adrián Arés Luque, experto del Complejo asistencial Universitario de León, explicó a la agencia EFE en qué consiste realmente este problema, muy infrecuente, especialmente cuando aparece de forma aislada. Para empezar hay que saber que el término deriva del griego, de la palabra agnosia, que significa percepción, y prosopos que es cara, y forma parte de un grupo de trastornos del conocimiento, llamados agnosias y vinculados a los sentidos. Lo curioso es que el órgano del sentido implicado funciona perfectamente pero es el cerebro el que no es capaz de interpretar la señal.

En el caso de la prosopagnosia, apunta Arés Luque, lo raro es que el paciente es capaz de decir que un rostro es un rostro, es decir identifica la cara como tal, pero no es capaz sumando todos los rasgos de identificar al familiar o conocido por su rostro, aunque si es capaz de recordar las características propias de estos allegados, como la voz, la postura corporal o el olor.
El trastorno puede ser congénito, muy infrecuente, o adquirido.
Cómo se desarrolla

El trastorno en sí puede ser congénito, muy infrecuente, o adquirido a consecuencia de un traumatismo craneal, un derrame cerebral o una enfermedad neurodegenerativa, como pueda ser una demencia. La prosopagnosia se localiza en el área temporo-occipital del cerebro y es más frecuente cuando la lesión está en el lado derecho del cerebro.

Hay que tener en cuenta, señala Arés, que el rostro para el ser humano es muy importante y hay muchos científicos que sostienen que hay áreas cerebrales casi especificas para el reconocimiento de del rostro, “porque el rostro es una suma de muchas cosas, cambian sus expresiones en cada circunstancia y luego tienen mucho que ver con la emoción”. “No solo somos capaces de reconocer un rostro, también de añadirles un componente emocional, somos capaces de interpretar los sentimientos de la persona expresados por el gesto”.

En general, concluye este especialista, cualquier agnosia aislada es bastante infrecuente. “Normalmente aparecen asociadas a enfermedades neurodegenerativas. De hecho hay distintos fenómenos agnósicos que son característicos de las demencias”, apuntó por último.

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