SHAKIRA PREFIERE QUE NO SE ENFOQUEN TANTO EN LA LLEGADA DE SU SEGUNDO HIJO



«Estoy haciendo menos cosas, ahora estoy tomándome un tiempo para descansar y prepararme para la llegada de mi segundo hijo», dice Shakira (37 años) ya en la recta final de su embarazo.

La «pausa premamá» de la hiperactiva cantante colombiana, alejada desde hace tiempo de los escenarios, no ha excluido otras actividades profesionales: el lanzamiento de su quinta fragancia, «Rock! By Shakira», de la mano del grupo Puig; la presentación en sociedad de su línea de juguetes para bebés «First steps», al amparo de la multinacional Fisher-Price; o su participación en el vídeo promocional del último sencillo del grupo mexicano Maná, «Eres mi verdad». Y esto solo es el resumen del último mes. «Es que soy demasiado inquieta, nunca puedo mantenerme inactiva durante demasiado tiempo», reconoce a ABC.

Por si fuera poco, se encuentra ultimando los detalles de su próximo trabajo discográfico en español(lo que hubiera sido una satisfacción para el desaparecido «Chavo del ocho», quien declaró su admiración por ella siempre que cantara en nuestro idioma) y mantiene su rutina de entrenamiento físico. «Intento mantenerme activa a lo largo de mis embarazos: juego al tenis, hago zumba y procuro comer sano. Pero no hay ninguna fórmula mágica, tan solo cuidarme lo mejor que pueda», revela la artista instalada en Barcelona.

Cambios sutiles
La «fábrica Shakira» no cierra, ni siquiera por maternidad. Aunque sí ha sufrido transformaciones. «Puede sonar a cliché, pero convertirme en madre me ha cambiado bastante; de manera sutil, aunque importante», señala la cantante, que dio a luz a su primer hijo, Milan Piqué, en enero de 2013. El segundo varón, fruto de su relación con el futbolista Gerard Piqué (27), llegará a comienzos de 2015.

«La maternidad ha realineado las prioridades que tengo en la vida», asegura. El pequeño Milan, que pronto cumplirá 2 años, encabeza esa lista de preferencias. «Me ha gustado poder compartir [imágenes en las redes sociales] con los fans y con las personas que siempre nos han apoyado la experiencia de ser padres y los primeros meses de vida de mi hijo. Pero ahora que Milan crece y que está dejando de ser un bebé, preferiría que la prensa no se enfocara tanto en él. Me gustaría que disfrutara de una infancia normal, en la medida en que sea posible».

Hace unas semanas, Shakira y su hijo asistieron juntos a la inauguración de una tienda infantil en Barcelona; sin embargo, en esta ocasión no posaron en el photocall ni dejaron que les hicieran fotografías. Parece que esa será la tónica en los próximos años: bajo perfil para los niños. «Milan aún no se da cuenta de que Gerard y yo somos famosos, porque es lo único que conoce. Nos reconoce en la televisión o en los anuncios, señala y dice “¡Mamá! ¡Papá!”, pero tampoco sabe que los demás niños no encuentran a sus padres en una caja de juguetes», explica. Y, ¿a quién se parece más? «Depende del día. A veces pienso que salió igualito a mí, pero hay otros momentos en los que definitivamente se le nota la influencia de su padre», responde.

Cuando llegue el momento
Tras el nacimiento de su segundo hijo, Shakira lanzará nuevo disco (el decimoséptimo), proyecto que le demandará interminables giras de promoción y conciertos. La gran incógnita es si viajará con sus hijos o si los dejará en Barcelona con Piqué. «Lo estoy tomando día a día. Ya pensaremos en cómo manejarlo cuando llegue el momento», dice.

Lo que tiene claro es que no volverá a vivir en su país natal junto a su familia. «Sería difícil regresar a Colombia en esta época de mi vida, pero me gustaría viajar allí con regularidad para que mis hijos conozcan su otra cultura. De cualquier modo, a Barcelona vienen mis familiares con frecuencia así que, aunque residan en España, los niños podrán disfrutar de su familia materna». Barcelona seguirá siendo el hogar de Shakira «lejos del hogar». Aunque jamás olvida su querida Barranquilla, su patria chica. Todos los años viaja hasta allí para comprobar in situ el progreso de su fundación Pies Descalzos, que brinda asistencia a más de 1.500 niños. Otros 5.000 pequeños son asistidos en Soacha, Cartagena y Quibdó, y este año ha inaugurado su sexta escuela en Colombia. «Me encantaría que mis hijos sientan esa llamada para ayudar a cambiar el mundo. No los puedo obligar, pero sí que haré un esfuerzo para que sepan que hay millones de niños en todo el planeta que viven una realidad muy ajena a la de ellos», dice.

Ella, que es embajadora de Buena Voluntad de UNICEF y asesora de Barack Obama para la educación de los hispanos en Estados Unidos, está convencida de que sus hijos «también tienen el poder de ayudar a cambiar esa realidad».

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